Doble Vida II

Doble Vida II

Relato por: Anónimo

Categoría: Gay-Primera vez
Fecha: 01/07/2014


Segunda parte de como un hombre casado nos cuenta como empezó a llevar la doble vida que tiene.
…Empecé a conocer los sitios en donde las mamonas como yo acudían. Y donde había mamonas había muchas pollas dispuestas. Baños de centros comerciales, de discotecas. Parques. Me empezaron a conocer. A muchos se las chupaba asiduamente.

Había hombres de todas las edades. Desde jovencitos imberbes hasta hombre mayores que yo. Pero la mayoría eran más jóvenes, seguramente hartos de que sus mujeres o sus novias los dejaran calientes. Conmigo tenían un placentero desahogo.

Nunca les pregunté. Yo estaba allí sólo para mamar pollas. Pero estoy seguro de que la mayoría no eran gays. Sólo hombres cachondos deseosos de vaciarse en una cálida boca. Y la mía estaba dispuesta.

En un sólo día he llegado a chupar más de diez pollas. He llegado a digerir más de diez corridas. Pero por lo general lo normal son dos o tres cada vez que salgo de ‘caza’.

Alguno ha querido follarme, pero siempre les digo que no. Que sólo quiero chuparles la polla. Algunas veces, el chico al que se la chupo me devuelve el favor y me hace una buena mamada. Desde luego, mucho mejor que las que me hace mi mujer de vez en cuando. Ellos lo hacen con morbo, por placer. Y se tragan con gusto toda mi corrida.

Un par de veces me han pedido que yo los follara. Sólo lo hice una vez, a un chico joven. Y fue porque lo encontré muy femenino. No me atrae la idea de follarme a tiarrones bigotudos y fuertotes. Sólo me atrae chuparles la polla. Que me aprieten la cabeza contra sus vergas mientras se corren gimiendo. En el momento en que me trago sus descargas es como si estuviera en otro mundo.

Generalmente hago correr las pollas dentro de mi boca, para tragarme las cremosas y espesas descargas. Algunos cuando se van a correr sacan a polla de mi boca y se corren en mi cara. Me limito a cerrar los ojos y sonreír mientras recibo la cálida ducha. La leche se las pido luego. Con sus pollas aún duras la acercan a mi boca para que me alimente.

Pero no crean que me fue tan fácil como aquí les cuento. Al principio tuve muchas dudas. Al principio mientras estaba arrodillado con una polla desconocida en la boca, me preguntaba que qué coño hacía yo allí. Que no era homosexual. Pero cuando la polla me llenaba la boca de sabroso y calentito semen, y yo me lo tragaba, las dudas desaparecían. Estaba allí por eso. Por mi recompensa.

Ahora ya no me como la cabeza. Ahora me como las pollas y ya está. Si soy o no homosexual no me importa. Soy una mamona. Disfruto con ello. Hago disfrutara todos los que me dejan sus pollas para que se las vacíe.

Cuando al fin acepté lo que era, empecé a disfrutar de verdad. De vez en cuando me pasan cosas especiales. Ahora me vienen a la cabeza dos. El día en que me llamó aquel muchacho de la polla enorme y el día que fui un regalo de cumpleaños.

Una mañana estaba trabajando en la oficina cuando sonó mi móvil. No reconocí el número.

-Dígame
-Hola mamona

Reconocía su voz. Era el dueño de la enorme polla que había mamando en el baño. Mi segunda polla. Mi tercera y cuarta corridas.

-Hola.
-¿Qué haces?
-Estoy trabajando.
-¿Quieres chuparme la polla?

El corazón se me aceleró. La polla se me empezó a poner dura sólo de recordar su enorme pollón. La boca se me hizo agua.

-Sí. ¿Cuándo?
-Ahora.
-Ahora estoy trabajando.
-¿A qué hora sales?
-A las dos.
-Pues a las dos, mamona.

Me dio una dirección. Después llamé a mi mujer y me inventé una reunión de trabajo, con comida incluida. No era la primera vez que tenía reuniones de esas y no hubo problemas.

El resto de la mañana la pasé muy nervioso y cachondo. Incluso me fui al baño a masturbarme. No podía quitarme de la cabeza aquella hermosa polla.

A las dos salí de la oficina y me dirigí a la dirección que me había dado. No sabía ni su nombre. Pero no me importaba su nombre. Lo único de él que me importaba era su enorme polla. Toqué el telefonillo.

-¿Quién es?
-Soy…la mamona.

 

Me abrió y subí a su piso. Me esperaba con la puerta abierta. Desde que la cerró, me arrodillé. Ya no podía más. Él tampoco.

-Vaya, parece que tienes hambre, mamona.

Se bajó la bragueta y se sacó aquella polla me que tenía loquito. Cerré los ojos y me le metí en la boca. Me sentí en la gloria, y más cuando él puso sus manos en mi cabeza y me empezó a follar la boca con suavidad. Aquella era mi polla ideal. Grande, gorda. No me cabía casi en la boca, pero no me importaba. Podía tocarla, acariciarla, lamerla.

Oír como gemía me ponía loquito. Me senté en el suelo. Tenía que levantar la cabeza para chuparle la polla, pero al ser tan grande llegaba sin dificultad. Y así él podía ver mi cara de placer y su pollón en mi boca. Debía de estar muy cachondo, porque no aguantó mucho. Noté que se tensaba, que su polla empezaba a palpitar y estalló.

Esa fue, hasta ahora, la mayor corrida que he recibido. Mayor incluso que la primera vez, en el baño del centro comercial. Me empezó a llenar la boca. Yo tragaba y tragaba, pero de las comisuras mis labios se escapaba toda la leche que me era imposible tragar. Me corrí, sin tocarme. Me había hecho una paja esa misma mañana. Pero el ver su cara de placer, y sobre todo aquella interminable corrida en mi boca me hicieron estallar, manchando mis calzoncillos.

Cuando terminó de correrse, siguió con su polla en mi boca. Me miraba mientras yo le daba besitos y lamidas en a punta.

-Que gusto, mamona. Vaya mamada que me has hecho. No recuerdo haber soltado tanta leche en mi vida.
-Ni yo haber tragado tanta.
-Tengo más. Ven.

Me llevó al salón. Allí se desnudó del todo y se sentó en el sofá. Puso un cojín en el suelo, entre sus piernas

-Sigue mamando. Para eso has venido, ¿No?

Me acomodé entre sus piernas. La segunda mamada fue lenta, sensual. Le pasaba la lengua desde los huevos hasta la punta, despacito. Él, recostado en el sofá me miraba, sonriendo. Conseguí meterme más de media polla en la boca. Pero me daba arcadas cuando llegaba a mi garganta. Seguro que con el tiempo y práctica podría hacerlo. No iba yo a ser menos que esas mamonas de los vídeos.

Fueron más de 20 minutos de mamada. Más de 20 minutos de puro placer. Podría haber estado así para siempre, pasándome aquella polla por la cara, chupándola, besándola. Durante todo ese tiempo permaneció dura. Hasta le salía líquido pre seminal que recogía con mi lengua para saborearlo.

Cuando se acercaba el momento, me puso la mano sobre la cabeza y guió, imponiendo el ritmo que le gustaba. Una de mis manos acariciaba sus huevos y la otra subía y bajaba a lo largo de su polla.

-Aggggg mamona….eres la mejor…esta vez….trágatelo…todooooooooo

Lo hice. No desperdicié ni una sola gota. Todo su exquisito semen bajó por mi esófago hasta mi estómago.
Era…feliz. Mi mundo en ese momento era esa polla. La acaricié con mi cara, con mis labios.

Nos miramos. Él sonreía.

-¿Tienes que irte ya?

Miré la hora. Eran las tres menos cuarto. Aún me quedaba mucho tiempo

-No. Aún me queda tiempo.
-Nunca me he corrido tres veces seguidas. Creo que tú podrías lograrlo. Eres la mejor mamona.
-Lo intentaré.

Su tercera corrida me costó. Fue casi una hora de trabajo. Pero una hora de placer. Incluso le lamí el ano un buen rato. Abrió sus piernas. Yo lo pajeaba mientras lo lamía. Cuando me pidió que le metiera dos dedos en el culo no lo dudé.

Su polla entraba y salía de mi boca, y mis dedos de su apretado culo. Su corrida no fue tan abundante como las anteriores, pero por sus gemidos, igual de placentera.

Ese día no almorcé. Solo me llevé al estómago sus tres ricas descargas.

Le pedí que me dejara ir al baño. Allí me limpié la leche de mis calzoncillos.

Lo he seguido viendo. Me llama de vez en cuando para que le chupe la polla. Siempre me obsequia con al menos dos raciones de jugoso semen. Sin dudas, es la mejor polla que he mamado.

La otra cosa que me viene a la mente es cuando fui el regalo de cumpleaños. Uno de los chicos a los que solía chupársela en los baños, me dijo que en unos días sería el cumpleaños de un amigo, y me propuso ser la mamona de la fiesta. Acepté encantado.

El día señalado me presenté en la dirección que me había dicho. La fiesta ya había empezado. Eran 7 chicos. No había chicas, cosa que me extrañó, pero que por otra parte agradecí. Creo que me hubiese dado vergüenza hacerlo delante de alguna mujer. Ya sé que es una bobería.

Sólo sabía que yo iría aquel chico. Los demás no tenían ni idea. El homenajeado, tampoco.

Ese chico me hizo pasar. Todos estaban bebiendo y oyendo música. Me llevó a un cuarto y me dijo que esperara. Al poco volvió con el chico que cumplía años.

-Juanito, este es mi regalo.

El tal Juanito me miró, extrañado.


-¿Umm?
-Hace unas mamadas de puta madre.
-¿Queeeeeeeeeeee?
-Que mi regalo es una mamada.

Me arrodillé y me acerqué a Juanito. El pobre estaba muy sorprendido. No reaccionaba. Le bajé la cremallera y le saqué su morcillona polla. Creció en mi boca. El amigo, sonriendo, le dijo.

-Disfruta, Juanito.

Se fue, dejándonos solos.

Juanito no decía nada, sólo me miraba y cerraba los ojos. Me esmeré en ofrecerle una de mis mejores mamadas. Al final le cogió el gusto, porque me cogió la cabeza y me folló la boca hasta llenármela de una buena cantidad de espeso y grumoso semen. Se lo mostré y luego me lo tragué.

-Feliz cumpleaños, Juan.
-Wow. Gracias. Sin duda el mejor regalo de todos. Este Jorge es la ostia.
-Si quieres, puedes ir mandándome a los invitados. Estaré encantado de servirles.
-Joder. Se van a quedad alucinando.

Uno a uno fueron entrando en la habitación. Y uno a uno me fueron llenando la barriga de rica y juvenil leche de macho. El último fue el que me había llevado, Jorge.

Tuvieron la amabilidad de invitarme a tomar una copa con ellos. Eran simpáticos. Los había dejado relajaditos a todos.

Tanta polla junta me tenía caliente. Llamé a Jorge y le comenté lo que se me había ocurrido. Él estuvo de acuerdo.

-Bueno chicos, el que quiera otra mamada que se saque la polla y se siente en los sofás.

En menos que canta un gallo los siete estaban sentados con las pollas duras asomando por las braguetas. Nunca había visto tantas pollas así, bien duras y esperando a que mi boquita les diera cariño.

Arrodillado entres sus piernas, las fue chupando una a una. Los demás miraban como la polla del afortunado entraba y salía de mi boca y como el chico gemía de gusto. Como deseaba que aquello durara, no los dejé correr. Cuando notaba que estaban a punto, cambiaba de polla. Así hasta llegar al último.

 

A éste sí que lo vacié. Con los ojos cerrados y el cuerpo tenso me llenó la boca con varios chorros que golpearon mi paladar. Con la boca llena de leche, lo miré y me lo tragué, saboreándolo.

Recorrí el camino en sentido inverso, vaciando una a una aquellas duras pollas, y bebiéndome su rico néctar.

Salí de la casa con 14 raciones de semen. Y con la polla dura. Esa noche mi mujer accedió a hacerme una mamada. No eran con las mías, pero al menos me corría gusto.

Ahora llevo una doble vida. Por una parte, marido y padre. Como dirían los americanos, un pilar de la comunidad. Por otra parte, una mamona incansable. Mi técnica mamatoria está tan depurada que la mayoría de las afortunadas pollas que pasan por mi boca, repiten.

Pero me ha surgido un dilema. Esta tarde he ido a casa de mi polla favorita. Me he bebido dos veces su deliciosa leche. Él, del que aún no sé su nombre, ni él el mío, con su polla aún en mi boca, me ha dicho:

-Un día de estos te voy a dar por el culo.
No le he dicho que no. Esa polla es muy especial para mí.

Pero no soy gay. ¿O sí?

Deja tu comentario sobre el relato, Gracias!!!!

Nacho

Administrador, Editor, y el loco inventor de todo esto, apasionado del sexo en todas sus versiones con una mente abierta, creativa y e innovadora. Pajillero innato, amante de las pajas entre colegas. Vive en Madrid, España, A sus 36 años, casado y con dos churrubeles, siempre que puede esta dispuesto para una reunión de pajas y de organizarlas, es el responsable de organizar el club de pajas de Madrid. Informático de profesión, amigo de sus amigos, siempre dispuesto a ayudar.

También te podría gustar...

2 Respuestas

  1. Logan Grey dice:

    Joder, como me ha puesto!!!

  2. Anonymous dice:

    buenisimo como siempre!! q gusto leer los relatos de este autor!! x favor queremos mas! junto con la primera parte son los mejores relatos de toda la pagina, gracias!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies