Introducción al Bondage «BDSM»

Introducción al Bondage «Bondage/Sadomasoquismo»

A continuación se describen una serie de técnicas básicas que se suelen utilizar en las sesiones BDSM.Es importante distinguir entre juegos o «sesiones» BDSM de los sentimientos o relaciones D/s, porque aquéllas duran lo que duran y éstas son permanentes.
Se suelen distinguir entre técnicas psicológicas y técnicas físicas, aunque en las sesiones lo normal es que se combinen ambas.
Empezaremos por las técnicas psicológicas DS o juegos de rol (para mí los más intensos y divertidos) y seguiremos con las técnicas BD y SM.
Finalmente haremos algunas consideraciones respecto a dos aspectos muy importantes de las sesiones: la puesta en escena y sobre todo la seguridad.

Roles

Una vez vistos los conceptos básicos de BDSM, en los que explicábamos los roles genéricos: Dominante y sumiso/a, y dos particulares: Amo/a y esclavo/a, aquí veremos otros posibles roles que pueden dar juego en las sesiones BDSM:

1. sociales: putita, criada, colegiala, secretaria, enfermera
2. históricos: esclava, geisha, harem, …
3. víctimas: secuestrada, torturada, violada, …
4. mascotas: perrita, gatita, pony-girl, …
5. cosas: mesa, escabel, alfombra, …

Bondage

Las técnicas de Bondage consisten, básicamente, en la inmovilización del sujeto para ponerlo en situación de desvalimiento y a disposición del Dominante.Se trata de poner a la otra persona «en alerta», en situacion y «sensacion real de peligro», porque es el «suspense», el no saber lo que va a pasar lo que hace que los sentidos se «disparen», se pongan «a mil» y, por ello, se sienta intensamente

Para conseguir esa sensacion de «temor» en la otra persona no hay nada como «inmovilizar» o «bloquear» sus movimientos o alguno (o varios) de sus sentidos, por alguno de los muchos y muy variados modos que se nos pueden ocurrir.
Con ello se persigue (y normalmente se consigue) acrecentar la sensacion de vulnerabilidad e indefension del sumiso, al quedar expuesto a todo aquello que el Dominante quiera hacerle (como la presa ante su depredador).
Se enumeran a continuación una serie de técnicas e instrumentos que se pueden utilizar para este fin, aunque -para terminar- conviene hacer notar que se puede obtener el mismo o mejor resultado con el propio cuerpo (no hay mejor ataduras que las manos) o con una mera orden.

Modalidades

Inmovilizaciones:

1. cuerdas y cintas
2. esposas
3. muñequeras y tobilleras
4. cadenas
5. cepos, cruces y celdas

Bloqueo sensorial:

1. antifaz
2. mordaza
3. capucha
4. cinta americana
5. momificación

Disciplina

 

Hay dos tipos de azotes: azotes a mano desnuda y azotes con instrumentos

(se llama spanking a los «azotes» con la mano desnuda y «azotes», propiamente, a los azotes con instrumentos).

A su vez, los azotes pueden realizarse sobre distintas partes del cuerpo: el más habitual y propicio (porque aguanta bien los azotes) es el trasero, pero también puede realizarse sobre cualquier otra parte del cuerpo (espalda, manos, pies…) y una mención aparte merecen las bofetadas en la cara.

Las reglas que hay que tener en cuenta en una sesión de «spanking» o de azotes son básicamente físicas: a mayor superficie y mayor flexibilidad del instrumento, menor dolor y a menor superficie y menor flexibilidad, mayor dolor. Es por eso que los azotes con la mano (spanking) son los menos dolorosos y los azotes con una vara rígida o caña (canning) son los más dolorosos.

Obviamente, el mayor placer o dolor dependerá de la cantidad e intensidad de los azotes y de la parte en la que se inflijan y de la sensibilidad y del umbral de dolor y del estado de excitación de cada sujeto.

Pero hay que concluir que en una sesión de spanking o azotes tan importantes son los azotes como los no-azotes, es decir, el tiempo de espera entre azote y azote y la combinación con otro tipo de caricias, de alivio, en sentido contrario, para poder prolongar la sesión y el estado de excitación, hasta llevarle al éxtasis (no se trata de dar una paliza a alguien, sino de una «azotaina erótica»).

Modalidades:

Spanking (azotes con la mano desnuda)

 

1. azotes en el culo, copulando, a «horcajadas»
2. azotes en el culo, copulando, a cuatro patas
3. azotes en el culo, sobre las rodillas (castigo)
4. azotes en el culo, inclinada o semi-inclinada
5. bofetadas en la cara (castigo o copulando)

Azotes (golpes con instrumentos)

1. paddling (pala): elementos anchos y rígidos
2. straping (cinturón): elmentos anchos y flexibles
3. whipping (látigo): elementos finos y flexibles
4. caning (caña): elementos finos y rígidos
5. croping (fusta): elemento mixto: vara + lengüeta

Sadomasoquismo

Aparte de las técnicas BD (de Bondage y Disciplina), que ya hemos visto y que no se pueden considerar propiamente como técnicas sadomasoquistas, pero que pueden llegar a serlo si se practican de modo extremo (por cantidad o intensidad o por la zona del cuerpo), aquí vemos unas cuantas técnicas de SM light, que no provocan ningún tipo de lesión, siempre que se guarden unas mínimas normas de seguridad.

 

En el caso de las pinzas y pesos

, hay que tener en cuanta que la zona «pinzada» se queda momentáneamente sin riego sanguíneo y que, por eso, no conviene prolongar rmucho tiempo el pizamiento. Por otro lado, conviene saber que duelen más las pinzas al quitar que al poner y el cosquilleo que se siente en la piel al recuperar el riego, es una sensación complementaria a la del propio pinzamiento)

En el caso del hielo y la cera, no hay que exponer ninguna parte del cuerpo al calor o al frío de modo prolongado, a riesgo de que se produzcan quemaduras (también por hielo). Especialmente no hay que echar la cera demasiado cerca, ni introducir el hielo en cavidades de forma prolongada.

A muchos sorprenderá que se incluyan las cosquillas como una técnica sádica, pero es el mejor ejemplo de que lo que se persigue con el BDSM no es el dolor, sino el «descontrol» y la sensación de vulnerabilidad del sumiso y el «control» y la sensación de poder del Dominante, y las cosquillas son, desde antiguo, una de las peores torturas que puedan imaginarse.

Juegos

Light:

1. pinzas
2. pesos
3. hielo
4. cera
5. cosquillas


 

Extreme:

1. agujas
2. electro
3. asfixia
4. facesitting
5.CBT (cock & balls torture)

“Sado light”: ¿la última moda sexual?

La sociedad viene desde hace años creciendo en temáticas de sexualidad, cada vez con menos tabúes y prejuicios «Menos mal». En la juguetería erótica hubo un avance vertiginoso. Las mujeres se dieron ese permiso para jugar, sin sentir que un “toy” es algo “para la otra” o que se usa “por necesidad o falta de algo”. Se abrieron a un mundo nuevo que les permitió animarse a más.

El boom de la literatura erótica, encabezado por la trilogía “50 sombras de Grey”, irrumpió en un

excelente momento social: con una mujer argentina abierta al cambio y ya madura en la incorporación de artículos eróticos. Es muy interesante lo que sucedió, ya que el mundo sado siempre fue rotulado como algo oscuro y extraño. Pero, a partir de estas lecturas, muchas mujeres se sacaron ese preconcepto y decidieron investigar un poco este camino repleto de nuevas sensaciones. 

El libro instaló un “sado glam” o un “sado light”

. Consiste en sumar a nuestras relaciones a objetos que nos permiten jugar un poco más, ir más allá, pero con cierto glamour, con excelencia en la elección de sus telas y sus combinaciones. No incluye nada que nos moleste ni nos prive la posibilidad de dejar de jugar cuando lo deseemos, ya que estos objetos no tienen llaves (en el caso de las esposas), ni ajustan demasiado.

En el mercado existen distintas líneas de productos que combinan látigos con esposas, antifaces, bandanas, tangas, ligas y pezoneras. En algunos casos vienen con vedetinas en lycra engomada y tachas de bronce, para sentirse un poco más “hard”. También hay distintos estilos: Chanel, indie, animal pink, vintage, reptil… Casi como un desfile, pero en tu cama.

¿El juego? Te dejamos algunos consejos

 

Antifaz y bandana

. Son un paso obligado y fundamental. La adrenalina que brinda el hecho de no poder ver despierta el deseo de lo que está por venir. Puedes elegir el diseño que más te guste: hay, por ejemplo, bandanas que te permiten ver al otro a través de pequeños agujeritos. Vendalo a él o pedile que te vende, para sumergirte tu tambien en las primeras sensaciones. ¡Lo ideal sería probar ambas cosas a la vez! Cuando tu hombre esté vendado, recuerda que cada juego que le hagas va a sentirlo mucho más profundo, así que empieza despacio y poco a poco ves subiendo la temperatura.

 Látigo. La primera vez que alguien agarra un látigo sucede lo mismo: piensa solo en las nalgadas fuertes. Y es que nos da cierta emoción esta fantasía de dominar al otro, esta especie de “poder” que nos confiere el objeto. Te sugerimos que pruebes de otra forma y alternes lo fuerte con lo suave. ¿Cómo empezar?

Primero, acaricia con tu mano la zona de sus nalgas durante un buen rato para que se relaje. Luego podrás comenzar a usar los flecos del látigo como si fueran cintas que recorren todo su cuerpo. Cuando menos lo espere, puedes darle un suave golpe. Recuerda que no se trata sólo del golpe, sino más bien del juego. Si elegiste los que tienen flecos de antílope, tendrán un efecto suave. Si quieres animarte a un poco más, elige los que tienen flecos de cuero trenzado. Repite esta acción varias veces y logra así un ritmo. Alterna con las caricias y trata, en lo posible, de ir de menos a más.

 

 

Esposas.

El juego con las esposas te va a permitir quitarle la posibilidad de hacer. Si vas a esposarlo a él, tienes que aprovechar que la naturaleza masculina es extremadamente visual. Con lo cual, una vez esposado, juega con tu cuerpo, tu mirada, tu actitud y su deseo que irá incrementándose cuando pasen los segundos. Para este momento tan visual elige un buen diseño de lencería y suma otros productos: velas, aceites, fragancias… Él estará esposado, así que sólo sentirá tus acciones.

En todos los casos, suma palabras, susurros y besos. Conviertete en una mezcla de ángel y demonio, dulce con salvaje, y libera tu imaginación. Todo vale si hay un acuerdo entre los dos.

 
 

Nacho

Administrador, Editor, y el loco inventor de todo esto, apasionado del sexo en todas sus versiones con una mente abierta, creativa y e innovadora. Pajillero innato, amante de las pajas entre colegas. Vive en Madrid, España, A sus 36 años, casado y con dos churrubeles, siempre que puede esta dispuesto para una reunión de pajas y de organizarlas, es el responsable de organizar el club de pajas de Madrid. Informático de profesión, amigo de sus amigos, siempre dispuesto a ayudar.

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